Dios-Date.

El teniente Cabello advirtió lo que está de anteojitos: ustedes van a añorar a Chávez porque él era el que nos contenía; nosotros somos una parranda de locos.
El teniente Cabello advirtió lo que está de anteojitos: ustedes van a añorar a Chávez porque él era el que nos contenía; nosotros somos una parranda de locos.

¡Ay Hombre!, diría Carlos Vives. Veamos. 1) Aquí nadie añora a Chávez, ni la oposición porque ya cesó la catajarra de ofensas y vejámenes con que la escarnecía valido de su poder político-militar, ni ustedes peseuvecos porque también para ustedes cesó la catajarra de humillaciones a que los sometía por TV ­usted, Diosdado, se llevó la corona de los coscorroneados­, y porque se desplomó el muro de hierro que les impedía ser algo más que simples focas.
Vean, Maduro es Presidente, usted se apura en serlo y cada uno con sus propias foquitas. Y en cuanto a las amenazas, compai, esos son hechos cumplidos: censura y palizas a los parlamentarios de la oposición y persecución a sindicalistas y estudiantes.

¡Qué valientes! Date, Diosdado, que más temprano que tarde, como a Pinochet, Videla, Milosevic, el Ángel de la Muerte (parecía que tenía unos ojos bellísimos, por cierto), Ríos Montt, los aguarda la justicia internacional. Refugiarse en Cuba, Bolivia, Nicaragua o la tierra de Mugabe sí que es un castigo.

fuente:TalCualDigital.com