Venezuela en Retroceso.


Que desgracia Venezuela que tanto gobierno y oposición vivan hoy una orgía electorera donde las campañas no parecen tener fin mientras se solapan los interés personales en un país que se cae a pedazos, donde nadie estudia, nadie trabaja y solo se espera la próxima elección para ver que le dan. El punto aquí es que la culpa es continuada, pues el ciudadano venezolano resalta por su apatía y su comodidad extrema. El país se encamina al precipicio más profundo pero nadie es capaz de hacer algo. Es como ver al chófer del autobús dormirse y los pasajeros ni siquiera inmutarse sino más bien se duermen también sin importar que vayan todos a una muerte segura. Es un suicidio colectivo, una vida sin sentido que solo es exaltada en momentos tan breves que se olvidan al día siguiente. No existe manera de construir un país así. Que cosas...