UNIDAD, El moribundo llama a la Unidad.

Publicado:http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/ jueves 26 de abril de 2012
“El presidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Hugo Chávez, exhortó este jueves a la militancia revolucionaria a fortalecer la unidad nacional”.  "Unidad, unidad, unidad", insistió el Jefe de Estado.

Y pronunció las siguientes palabras, desde la escalerilla del avión que esperaba para llevarlo de regreso al asilo Cubano:

“Querido pueblo: Como les he dicho desde que asumí las riendas de esta briosa potra llamada Venezuela, debemos estar unidos. No en vano soy presidente de todos los venezolanos, los pobres y los vende patrias, los apátridas y los humildes, los majunches y los rojo-rojitos, los oligarcas y los patriotas. Si yo en ocasiones parezco insultar a algunos de los golpistas, pitiyanquis y gusanos que son algunos de mis compatriotas, eso lo hago solo para expresarles mi afecto. No hago distingo alguno entre las poco agraciadas opositoras como la Sra. Machado y las bellas revolucionarias como María Cristina Iglesias. Estoy preparado para convivir armoniosamente con industriales fracasados e imperialistas como Lorenzo Mendoza y genios de las finanzas como Jorge Giordani. Ciudadanos como Tobías Nóbrega, Luis Velázquez Alvaray, Luis Acosta Carlez, Eladio Aponte, han sido favoritos de mis gobiernos pero se han ausentado del  regazo porque han querido. Las puertas y las arcas de la patria están abiertas para ellos, cuando deseén regresar de sus vidas de penurias en el exterior.

Quisiera ver al nazi de Henrique Salas Romer abrazándose fraternalmente con nuestra version criolla de Martin Luther King, Aristóbulo Istúriz y a Rafaél Alfonzo dialogando cariñosamente con Luisa Estella Morales. Por qué no podrá Alberto Quirós estrecharle la mano a Rafaél Ramírez? Es que no son ambos petroleros? 

"Pronto me ausentaré de vuestro lado. (Noooo, Nooooo, gime el pueblo que lo oye). “Siiii, siiii” , responde el caudillo,  “Pero me iré tranquilo el día que pueda ver a Jorge Rodríguez caminando de manos agarradas con Ramón Guillermo Aveledo y a un camaleón como Oscar García Mendoza sonriéndole a la dedicada y digna María Eugenia Sáder”.  

“Pido la unidad de los buenos míos y de los malos de ellos, para que juntos puedan construír la Venezuela soñada. Ese es mi último deseo, para poder bajar tranquilo al sepulcro”

Y sollozando entró al avión, en viaje sin regreso.


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